Ahora vemos como en un espejo de adivinar,entonces veremos "cara a cara".
Ahora sentimos la vanidad de la andadura,luego el camino estará ya hecho.
Ahora debemos respetar el orden,entonces el orden nos mantendrá eternamente.
Ahora esperamos que algo ocurra todavía,luego ya habrá ocurrido lo importante.
Ahora nos preguntamos por el cómo,qué o cuándo,entonces no cuestionaremos la existencia.
Por ahora mi conocer es inmaduro,entonces conoceré como soy conocido.
Porque, aún cuando mi saber sea inmaduro,y haya recorrido incomprensibles sucesos,algo todavía tendrá que ocurrir,al igual que el acunamiento de un niño o los susurros cariñosos de su madre,hay sonidos que no agotan los silencios.
Podrán llegar silbidos,estruendos o vendavales, cuando "les de la ventolera"; entonces la paz profunda de tu silencio traerá de nuevo calma y sosiego.Así lo entendieron los compañeros de viaje de Ulises, tapándose sus oidos para evitar ser atraidos por el cántico de las sirenas.
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